Hans Ruesch. The Racer. El Corredor. Hombres Temerarios 



Por Josep Autet.

Granada, 27 de abril de 2015. Estimado Josep: ¡Mil gracias! Siempre a tu disposición. Una abraçada molt forta! Juan Zorzo

Esta es la dedicatoria de Juan Zorzo que luce en la página inicial de “Grand Prix. El Corredor”, de Hans Ruesch. Confieso que nunca antes de recibir el libro había oído hablar de dicha obra, libro que guardo desde aquella fecha en mi biblioteca personal destacada. Juan Zorzo es un entrañable amigo que el 12 de abril de 2017 nos dejó a los 48 años de edad, justo hoy hace tres. “El Corredor” ha estado 5 años guardado, pero estos días en los que vemos pasar la vida al ritmo del involuntario hundimiento general compartido del que somos protagonistas y espectadores, ha salido del estante con la intención de que no vuelva a él hasta que un servidor pase la última página.

Juan Antonio Zorzo Sánchez estaba agradecido por haber podido estar con nosotros en Espíritu de Montjuïc de aquel año 2015. Agradecido… cuando nosotros tuvimos la fortuna de asistir a un grandioso recital de sabiduría de Juan durante todo el fin de semana, comentando desde magafonía, con profusión de datos y peculiaridades, todo lo que sucedía en la pista y en el paddock. Los afortunados fuimos nosotros por haber tenido la gran suerte de que nos viniera del cielo alguien que comulgaba y le apasionaba tanto lo que veía, que arrastraba a todo el equipo. Te recordamos Juan, tu querida familia y amigos, entre los que me cuento, sabemos que estarás ahora con Hans Ruesch hablando de carreras y de aquellos años 30 que cuenta “El Corredor”.

¿Quién era Hans Ruesch?
Quien escribió el libro “El Corredor” era este piloto de automovilismo y escritor suizo. Empezó como corredor profesional a primeros de los años 30 y llegó a competir en un montón de carreras, están contabilizadas más de 100 en Europa y Sudáfrica, de las que 27 fueron victorias, entre ellas el Gran Premio no puntuable de Gran Bretaña, en Donington, con Alfa Romeo. Pilotó principalmente coches de esta marca y de Maserati.

Pero justo al inicio de la segunda Guerra Mundial, a finales de la década de los años 30, se mudó a Estados Unidos donde se manifestó su vocación literaria, colaborando inicialmente en diversas revistas donde comenzó a publicar ficción corta hasta que aparecieron sus primeros libros. Ya de vuelta a Europa tras la contienda bélica publicó su obra cumbre: “El país de las sombras largas” (“Top of the World”), novela de la que se vendieron millones de ejemplares en Estados Unidos y que ha sido traducida a 21 idiomas.

La vena literaria de Ruesch le llevó a escribir muchas novelas de aventura muy bien recibidas, dos de las cuales se convirtieron en películas de Hollywood: la citada “Top of the World" (Harper, 1950), que se convirtió en la película "The Savage Innocents" (1961), dirigida por Nicholas Ray y protagonizada por Anthony Quinn como jefe de una familia esquimal y "The Racer" (Ballantine, 1953), obra lanzada en los Estados Unidos en 1955 como "The Racers" (“El Corredor”, en España “Hombres Temerarios”), dirigida por Henry Hathaway y protagonizada por Kirk Douglas como piloto europeo de carreras.

Hans Ruesch nació en Nápoles el 17 de mayo de 1913, de padre suizo de habla alemana y madre suiza de habla italiana (la pronunciación correcta de Ruesch es Roo-esh en Europa, Roosh en Estados Unidos) y falleció en Lugano, Suiza, el 27 de agosto de 2007, a los 94 años a causa del cáncer. La familia de Ruesch era acomodada, su padre era propietario de una fábrica textil en Nápoles, por lo que fue criado en Italia aunque educado en Suiza, en concreto en la Universidad de Zúrich.

Cuando regresó a Europa después de la Segunda Guerra Mundial vivió en varios lugares de Francia, Italia y Suiza. La esposa de Ruesch, la norteamericana Maria Luisa de la Feld, con quien se casó en 1949 y de quien se separó a principios de la década de 1970, murió en 2006. Tuvieron 3 hijos, Vivian, que vive actualmente en Manhattan, y Hans Jr. y Peter, que habitan en Suiza.

Más cosas sobre “El Corredor”
La novela de Hans Ruesch "The Racer", basada en la vida de Rudolf Caracciola, fue lanzada como película en 1955 con el nombre "The Racers" (como hemos dicho “Hombres Temerarios” en español), está dirigida por Henry Hathaway y la protagoniza Kirk Douglas como piloto de coches de carreras y de Fórmula Uno, con Bella Darvi y Gilbert Roland como artistas principales.

La película explica que el corredor de coches Gino Borgesa (Kirk Douglas) está entrenando para una carrera en Monte-Carlo y en una de sus vueltas sufre un accidente cuando esquiva a un perro caniche que se cruza en su camino. Nicole Laurent (Bella Darvi), la dueña del animal y bailarina de profesión, se ofrece a ayudar a Gino para que pueda conseguir un coche nuevo. Convence a un ex amante para que dé dinero a Gino y así comienzan un romance, aunque el piloto le advierte que su carrera deportiva es lo primero.

Después de ganar una importante carrera de resistencia de 1.000 millas, Gino es contratado por un exitoso equipo manejado por un tal Maglio, quien desconfía de las tácticas de conducción imprudente de Borgese, pero se arriesga a contratarlo a instancias del veterano piloto Carlos Chávez. Nicole está triste por la actitud despreocupada de Gino sobre un mecánico asesinado accidentalmente en la pista. Tras un accidente en una carrera en Bruselas, Gino resulta gravemente herido y no se le amputa una pierna porque Nicole persuade a los médicos para que no realicen la operación.

Una vez recuperado, Gino comienza a tomar analgésicos y riesgos innecesarios. Su comportamiento también está fuera de control, lo que le hace insultar a Michel Caron, un joven piloto francés que lo admira. Nicole se ofende y la gota que colma el vaso llega cuando Gino gana implacablemente la carrera final de la vida deportiva de Carlos Chávez, incluso después de que Maglio le ordenara dejar que Carlos obtuviera una última victoria.

Con el tiempo, la estatura de Gino en las carreras comienza a disminuir y cae en la soledad. Le ruega a Nicole que regrese, pero ella está unida ahora a Michel Caron. Gino regresa a la pista, donde voluntariamente deja que Michel pase rápidamente a su lado.

Como resumen, la obra de Ruesch demuestra la sensibilidad de un hombre que en tiempos convulsos supo triunfar en dos facetas tan distintas como difíciles, que hacía tiempo queríamos homenajear a nuestra manera en JAS. En internet se puede tener acceso libre a la película “The Racers”, os aconsejamos hacerlo, es poco más de hora y media de trasladarse a unas épocas muy diferentes en las actuales… pero que es de las que venimos.

Josep Autet
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